(y cómo transformarlo en liquidez antes — o después — del concurso)

Ninguna empresa quiebra por vender mal.
Quiebra por cobrar tarde, cobrar mal o no cobrar nunca.
Este patrón se repite una y otra vez:
- en empresas aparentemente sanas, con ventas crecientes
- y en empresas ya en concurso, donde los impagos se convierten en un activo olvidado
El problema no es el momento en el que se detecta.
El problema es no actuar sobre el crédito comercial cuando todavía tiene valor.
El mismo error, dos momentos distintos
· En empresas en activo, el crédito comercial suele gestionarse así:
- se vende a crédito “porque siempre se ha hecho así”
- se confía en clientes estratégicos que pagan tarde
- se contabiliza el ingreso… aunque no haya caja
- se provisiona el impago y se pasa página
El resultado:
- EBITDA que no se convierte en liquidez
- tensiones de tesorería constantes
- dependencia bancaria creciente
- decisiones basadas en cifras que no reflejan la realidad
El crédito deja de ser una palanca comercial y se convierte en una bomba de relojería.
· Después del concurso: el activo que nadie trabaja
En sede concursal, el escenario es distinto… pero el error es el mismo.
Es habitual encontrar:
- carteras de clientes impagados sin análisis real de viabilidad
- créditos dados por perdidos “por inercia”
- expedientes prescritos por falta de acción
- activos que podrían haberse monetizado con una gestión especializada
En muchos concursos — incluso sin masa — existen créditos con potencial de recuperación que nadie está explotando.
Y cada euro no recuperado:
- reduce la masa activa
- limita las opciones de convenio
- impacta en la percepción del trabajo del administrador concursal
Liquidez oculta
El crédito impagado no es solo un problema contable.
Es liquidez bloqueada.
- Para el CEO / CFO, es dinero que podría aliviar la tesorería hoy.
- Para el Administrador Concursal, es un activo que puede generar recuperación real para la masa.
La diferencia no es jurídica.
Es estratégica.
El gran error: pensar que “ya no merece la pena intentarlo”
Uno de los errores más frecuentes, tanto en empresas vivas como en concursos, es asumir que:
- “es tarde”
- “no se va a cobrar”
- “no compensa el esfuerzo”
- “ya está provisionado”
La realidad es otra:
- lo que falla no es el crédito… es la forma de gestionarlo
- muchos impagos sí son recuperables con la estrategia adecuada
- el momento procesal no invalida la acción
¿Qué cambia cuando el crédito se gestiona de forma profesional?
Cuando una cartera de impagos se analiza y se trabaja correctamente:
- se priorizan créditos por probabilidad real de cobro
- se activa la vía adecuada (extrajudicial o judicial)
- se eliminan costes fijos innecesarios
- se transforma riesgo en oportunidad
Y lo más importante:
👉 si no se recupera, no se genera coste adicional
Antes o después del concurso: la decisión es la misma
Actuar… o dejar que el valor se pierda.
Empresas que actúan antes del concurso:
- ganan oxígeno financiero
- reducen dependencia bancaria
- evitan escenarios irreversibles
Concursos que actúan durante el procedimiento:
- maximizan recuperación
- ponen en valor activos olvidados
- refuerzan su gestión frente a acreedores y juzgados
¿Tienes créditos comerciales sin cobrar que nadie está trabajando de verdad?
En CREDIT BACK analizamos carteras de impagos sin compromiso, tanto de:
- empresas en activo
- como de procedimientos concursales
📌 ¿Qué ofrecemos?
- análisis real de viabilidad de recuperación
- priorización de créditos con potencial
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- sin costes si no hay recuperación
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